junio 13, 2007

No soy moderno

Cualquiera que haya conocido el centro de Madrid en los últimos quince años sabrá del cambio brutal que ha vivido la calle Fuencarral, sobre todo en el tramo desde Gran Vía a Tribunal. De calle plagada de comercios decadentes, locales destartalados y baretos mugrientos ha pasado a ser el centro de los modernillos madrileños. Todas las marcas, de ropa, de calzado, de complementos (qué ridícula expresión, “complementos”… ¿Complemento de qué?), se dan de codazos por montar un local allí. Si no estás en Fuencarral, es que no eres moderno.

Yo, como dice el anuncio de Coca Cola, soy de la generación que ha visto Orzowei en la tele (en uno de los dos únicos canales de entonces), y jugar a Maradona, aunque ahora esas cosas también se pueden ver en YouTube, pero no es lo mismo. También la generación, esto no lo dice el anuncio, que para quedar un sábado hacía cadena de llamadas: A llama a B, B llama a C, C a D, D a E, etc... Y de la que no tenía cajeros automáticos (¿de dónde demonios salía el dinero?), y escribíamos cartas con sobres y sellos, y grabábamos cintas de casete, y veíamos “El Libro Gordo de Petete”...

Por si había alguna duda, paseando ahora por Fuencarral me queda claro que no, no soy moderno, ni se me ocurriría jamás aparentarlo, por supuesto. No conozco un solo grupo de los que se anuncian en los carteles de promoción de conciertos y festivales; no me pondría el 99% de la ropa que se vende en las tiendas; no me interesan la mayoría de las exposiciones; nunca me haría un tatuaje ni un piercing;. Tal vez doblo en edad a muchos de los fuencarraleños de hoy. ¿Y qué? Niñatos, un respeto: yo he visto arder los Almacenes Arias desde la esquina de Fuencarral y Gran Vía. Ahí es nada. Aún recuerdo la columna de humo y el olor a chamusquina. Historia pura de Madrid.

Una tarde, pasando por delante del Mercado de Fuencarral (el meollo del cotarro), una tipa con el pelo de colores y varios aros injertados en diferentes puntos de la cara (menos mal que aparece una tía en la historia, si no de qué iba a colarla en el blog) me da un flyer, es decir, un folletín publicitario, flyer para los modernos. ¿Me habrá tomado por uno de los suyos? Me extrañaría. Miro el panfleto: es de una tienda especializada en servicios ortopédicos. ¡En servicios ortopédicos! Joder. Qué depresión.

3 Comments:

At 9:05 a. m., Anonymous Anónimo said...

A lo mejor no eres `modernillo´ pero sí moderno!

 
At 9:08 a. m., Anonymous Anónimo said...

Oye, a lo mejor es que no te fijas mucho tú en cosas como la ropa...porque si lo hicieras....en la calle fuencarral tienen cosas divertidas!

 
At 11:50 a. m., Anonymous Anónimo said...

También ha experimentado un cambio sorprendente y pienso que para bien, el tramo de la calle Fuencarral entre la glorieta de Quevedo y la de Bilbao. Gozosa primacía del peatón ;) con la amplliación de aceras y la supresión de carriles para el tráfico.

 

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